Los landscapes de desarrollo distribuidos garantizan que los nuevos desarrollos puedan ser llevados a cabo sin poner en peligro la estabilidad del sistema SAP productivo. Muchas empresas utilizan un segundo landscape formado por un sistema de desarrollo y otro de pruebas. Aunque este enfoque mejora la seguridad y la estabilidad, presenta nuevos desafíos tanto para los administradores SAP como para los desarrolladores.
Las empresas que quieren garantizar la consistencia de las versiones de su software, necesitan incorporar con rapidez al entorno del proyecto todos los cambios que se realizan en el entorno productivo. Este proceso de sincronización manual es propenso a errores y consume mucho tiempo de los recursos de desarrollo.

