Los servicios de IT, los cuales son utilizados en varias combinaciones en una amplia variedad de procesos de negocios, dependen de diversas aplicaciones.
Es por eso que es una prioridad para las empresas mantener estas aplicaciones y sistemas funcionando sin problemas. Las arquitecturas orientadas a servicios, la complejidad cada vez mayor de los entornos de IT y la presión de costes presentan enormes desafíos para los responsables de IT. Solía ser común que los sistemas individuales estuvieran dedicados a un área de aplicación específica. Pero hoy, han sido sustituidos por grupos de sistemas complejos y una variedad de tecnologías que proporcionan la plataforma para las aplicaciones de negocio. En este contexto, la satisfacción y el rendimiento resultante de los usuarios finales es de gran importancia, por lo que innumerables administradores especializados en una variedad de campos tecnológicos se dedican diariamente a esta cuestión.
Pero ¿cómo pueden garantizar la disponibilidad durante las 24 horas? ¿Los picos y cuellos de botella son identificados a tiempo? ¿Las aplicaciones de misión crítica se ejecutan de forma segura y con el máximo rendimiento? Se analizan los acontecimientos con el fin de mejorar el rendimiento y disponibilidad del sistema? ¿Los recursos de hardware son plenamente utilizados? A la luz de estas cuestiones, la gestión eficiente de las aplicaciones se convierte en una necesidad.
La monitorización de los entornos de IT utilizando solamente el software gestión no es suficiente. La recuperación eficiente de errores requiere de un análisis rápido de la causa raíz rápido que se base en análisis de los sistemas. Estas soluciones tienen que ser capaces de combinar la monitorización de las base de datos y sistemas operativos de diferentes plataformas en un monitor único. Esta es la única manera de garantizar un rendimiento satisfactorio a los usuarios finales.

